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Cómo ayudar a su hijo a ser un ciudadano responsable
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Actividades II
Childlike drawing of a child offering a seat on the bus to an adult male with crutches.

Palabras mágicas, actos caritativos

Los buenos modales son parte de lo que significa demostrar nuestro respeto a otras personas. Si usamos juegos para reforzar los buenos modales, proveemos a los niños la práctica que necesitan para aprenderlos sin sentir vergüenza—y evitamos la vergüenza nosotros mismos.

Qué hacer

    Desde una edad temprana, los niños deben poder ver a sus padres y otras personas adultas practicar los buenos modales que esperan que sus niños aprendan y adopten.


  • Hágale saber al niño que el respeto a otras personas puede comenzar con algo tan básico como demostrar buenos modales, como por ejemplo
    • extender la mano cuando saludan a alguien;
    • mirar a los ojos cuando platican con alguien;
    • decir "por favor," "gracias," "perdón," y "disculpe";
    • abrir puertas para otras personas;
    • usar expresiones como "sí, señor," o "sí, señora" cuando hable con personas mayores; y
    • ceder su asiento en un autobús o metro a una persona mayor o a una persona con discapacidad.

  • A la hora de la comida o la cena, pida que los miembros de la familia hagan como si estuvieran comiendo en un restaurante. Pida que su niño demuestre cómo debe hablar con usted y las otras personas sentadas a la mesa. ¿Qué debe decir cuando "el mesero" le sirve su comida? ¿Cómo debe comer? ¿Qué debe decir si quiere alejarse de la mesa?

  • Ponga varias sillas en una hilera y pida que su niño y otros miembros de la familia hagan como que van en el autobús. Pida que su niño le demuestre qué debe hacer o decir si el autobús se detiene repentinamente y el niño se tropieza con otro pasajero. ¿Cómo debe cargar un bulto en el autobús para que nadie se lastime o moleste a los otros pasajeros? ¿Qué debe hacer si está sentado en el autobús y entra un anciano y no hay más lugar?

  • Cuando el niño mencione que alguien hizo algo amable por él, aliéntelo a escribir una notita para agradecer el favor. Explique que una nota no tiene que tener demasiadas palabras. Para los niños menores, también puede incluir dibujos. Después de que prepare la nota, ayude al niño a repasar lo que ha escrito, y hacer correcciones de ortografía y puntuación. Explique que tomar el tiempo para revisar y corregir lo que hemos escrito demuestra respeto a la persona que recibe la nota.

  • Permita que su niño le vea escribiendo notas de agradecimiento o consideración a otras personas. Quizás quiera preparar una notita al cartero por ayudarle con un paquete pesado, o a un vecino para desearle buena suerte en su próxima entrevista, o a un pariente para felicitarlo por el premio que se ganó.

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¡Hay un monstruo en mi cuarto!

A veces los niños desarrollan temores que parecen ridículos o irrazonables. No obstante, sus temores son muy reales para ellos, y necesitan encontrar formas para superarlos.

Qué hacer

    Los niños pueden adquirir valor para enfrentar peligros reales si tienen la experiencia de haber enfrentado sus temores aunque no hayan sido racionales. Además, si tomamos en serio lo que para ellos representan temores reales, ellos sentirán mayor confianza y se sentirán más seguros compartiendo sus pensamientos y sentimientos con nosotros.


  • Escuche cuidadosamente cuando su niño le dice que le tiene miedo a algo—un monstruo en su cuarto o un sonido desconocido—aunque su temor le parezca a usted ridículo. Intente comprender qué está causando el temor. ¿Es posible que vio algún bulto desconocido debajo de la cama o en su clóset? ¿Acaso el ruido que lo espanta es parecido a algún ruido que escucho hacer a un fantasma en un programa de televisión? Ayudar a su niño a superar sus temores fortalece su valor y autoconfianza.

  • Junto con su niño, formule un plan para enfrentar su temor. Repasen el plan juntos. Permita que su niño tome el paso que confronta el temor, aunque será útil que usted esté presente. Por ejemplo, vaya con él a ver debajo de la cama o en su clóset para ver exactamente qué vio. Siéntese con él y escuche cuidadosamente al ruido que hace el viento en la ventana. Explíquele que a veces el viento hace ruidos algo espantosos pero que no son nada peligrosos o dañinos.

  • No permita que su niño pequeño vea películas de terror o juegue juegos electrónicos violentos. Investigaciones científicas han demostrado que el temor que los niños sienten al ver una película de horror puede durar años, afectando su sueño y otros comportamientos. Los niños de distintas edades se asustan con diferentes tipos de películas. Por ejemplo, imágenes horrorosas, como monstruos, asustan a los niños entre las edades de 3 a 8 años. La violencia realista, tal como pudiera suceder en realidad, asusta a los niños entre las edades de 9 a 13 años.

  • Los niños mayores pueden temer el juicio de sus amigos. Ayude a su niño a desarrollar un sentido de independencia de lo que sus amigos pudieran pensar de él y de lo que promueven los medios de comunicación. Apoye a su niño mientras él adopta su propio estilo y sus propias ideas.

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¡HUY!

No siempre actuamos de la manera debida enfrente de nuestros niños.

Qué hacer

    Cómo nos ven los niños manejar nuestros errores y malas decisiones puede tener un gran impacto en su propio comportamiento y el desarrollo de su carácter.


  • Si usted hace algo que pone un mal ejemplo de comportamiento, trate de ser honesto con usted mismo y con su niño sobre lo que ha hecho. A veces necesitamos reflexionar un poco sobre nuestro comportamiento para darnos cuenta que lo que hemos dicho o hecho es impropio.

  • Si su niño ha sido testigo de su mal comportamiento, es particularmente importante que usted sea honesto sobre el caso. Una declaración sencilla como, "Lo siento, lo que hice estuvo muy mal," generalmente basta. No necesita entrar en mayor detalle sobre lo que por qué hizo lo que hizo.

  • Si usted ha tratado mal a alguien, deje que su niño lo vea pedir disculpas y, si es posible, hacer reparaciones al daño que ha causado.

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Cómo defenderse

Una parte del amor propio es no tolerar el mal trato.

Qué hacer

    Aprender maneras apropiadas para enfrentar el mal comportamiento de otras personas es parte importante, aunque a veces difícil, del proceso del crecimiento. Para fortalecer su autoestima, los niños necesitan aprender cómo enfrentar los problemas que puedan tener con otras personas y cómo reconocer cuándo deben pedir ayuda.


  • Escuche cuidadosamente a su niño mientras habla sobre la escuela, cuando juega con otros o pasa ratos con la niñera, un pariente o un vecino. Averigüe cómo lo tratan otras personas. Al escuchar calmadamente y con interés, lo alentará a tener confianza usted y él sabrá acudir a usted cuando tenga algún problema.

  • Cuando usted se enfrente con una situación donde tiene que defenderse, deje que su hijo lo vea hacerlo con cortesía y buen juicio. Si alguien se le mete adelante en fila o le cobra demasiado, piense en su propia respuesta. Hable con su hijo sobre esto—si es que lo manejó bien o pudo haberlo hecho mejor.

  • Practique con su niño distintas técnicas para saber cómo comportarse cuando lo fastidien. Es importante porque los niños que fácilmente se molestan al ser fastidiados pueden aparentar ser débiles y ser marcos fáciles para niños que fastidian. Michele Borba sugiere algunas ideas en su libro, Parents Do Make a Difference: How to Raise Kids with Solid Character, Strong Minds, and Caring Hearts. Después de haber escuchado cuidadosamente a los cuentos de su hijo, ayúdelo a encontrar una "estrategia contra niños que fastidian" con la cual él se siente cómodo. Tenga en mente siempre que lo que funciona para un niño no siempre funciona para otro o lo que funcione en alguna situación no necesariamente funciona en otra. Algunas estrategias que le pueden ayudar a su hijo incluyen:

    • Cuestionar al que fastidia con algo como "¿Por qué dices eso?"
    • Responderle firmemente al que fastidia con oraciones que utilizan la frase "Yo quiero", como "Yo quiero que dejes de molestarme."
    • Estar de acuerdo con el que fastidia. Por ejemplo, responda al fastidio, "¡Tu eres tonto!" con lo siguiente "¡Si, pero lo hago muy bien!"
    • Responderle con sentido de humor. Diga algo tan sencillo como "¿Y?" o "Gracias por decírmelo."
    • Ignorar la fastidiada. Aprenda a simplemente seguir caminando sin ni siquiera voltear a ver al niño que fastidia.

  • Ayude a su hijo a practicar estas estrategias. Enfatícele la importancia de mantener la calma, de hablar con firmeza y de siempre ver a los ojos al niño que lo esta fastidiando, y de no fastidiar de vuelta.

  • Explíquele a su niño que en algunas situaciones lo mejor que puede hacer para defenderse es pidirle ayuda a un adulto en el que él confía. Dígale que es muy importante pedir ayuda.

    • si lo continúan fastidiando o si él se siente amenazado; o
    • si es maltratado por un adulto.
    También hágale saber que usted intervendrá si él es seriamente amenazado por otro niño. Y, si él tiene un problema con un adulto, tome acción rápidamente para evitarle daño a su niño. Avise a las autoridades apropiadas sobre cualquier persona que trata de hacerle daño a su niño.

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Cómo ser ayudador

Los niños necesitan aprender que a medida que vayan creciendo y puedan aportar más, responsabilidades mayores serán asignadas a su cargo.

Qué hacer

    Los quehaceres domésticos son un vehículo útil para que los niños aprendan cómo perseverar y que cuando cumplimos con nuestras responsabilidades, demostramos que otras personas nos pueden tener confianza y pueden depender de nosotros.


  • A medida que su niño madure, considere qué responsabilidades puede asumir para contribuir a la familia y al hogar. Dialogue con él sobre sus nuevas tareas, pero no las describa de manera que parezcan castigos. Más bien, dele a entender que se le han dado nuevas responsabilidades porque éstas requieren de destrezas o habilidades que ahora tiene o que son el tipo de cosas que los "niños grandes" o los adultos se espera que hagan.

  • Con un niño más pequeño, quizás sea buena idea hacer los nuevos deberes juntos por un rato. Al hacerlo, hable con él y diviértanse. Sin embargo, no haga todo el trabajo usted solo.

  • Si es posible, dele al niño nuevos deberes que le impulsen a desarrollar nuevas destrezas y alienten la satisfacción por el trabajo bien realizado. Si un niño pequeño tiene la responsabilidad de recoger su ropa y guardarla en el cesto de la ropa sucia, deje que también le comience a ayudar a separar la ropa para lavar según su color. Si su niño mayor ha sido responsable por ayudar a preparar la cena, deje que comience a ayudar a planificar el menú y que prepare la cena una noche por semana por su propia cuenta. Elogie su buen esfuerzo.

  • Hable con su niño sobre la importancia de hacer el nuevo deber correctamente. ¿Qué pasa si ponemos los calcetines rojos en la canasta con la ropa blanca? ¿Qué sucede si servimos la cena tarde?

  • Finalmente, dele a entender al niño que los nuevos deberes no son solo sugerencias; son nuevas responsabilidades. Ponga en claro que faltar a sus responsabilidades tendrá consecuencias—no habrá "domingo," o privilegios como la televisión, computadora, o pláticas por teléfono con los amigos; no poder salir de la casa; no usar el auto familiar, y otras consecuencias.

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Más allá de los deberes

Explíquele a su niño que cumplir con los deberes de la casa son sólo un tipo de responsabilidad. Ser responsable también significa responder por nuestras acciones y palabras, ser confiables y seguros y saber utilizar el buen juicio. Asegure a su niño que demostrar estas cualidades es una buena señal que está madurando y que se le puede confiar con responsabilidades mayores.

Qué hacer

    Algunos padres recompensan a sus hijos por actuar con responsabilidad dándoles premios tales como calcomanías, tiempo extra con la televisión e inclusive dinero. Pero las investigaciones sociales nos indican que esta no es una buena idea. Los niños deben aprender que actuar con responsabilidad es premio suficiente. Es la norma que se espera que ellos cumplan en su comportamiento.


  • Escoja un programa de televisión para ver con su niño. Después del programa, hable con él sobre lo que han visto. Señale ciertas cosas específicas que el personaje en el programa hizo y hablen sobre si actuó con responsabilidad. Y si es así, hable sobre el por qué. Pregúntele al niño si cierto personaje pudo haber hecho las cosas de manera diferente.

  • Preste atención a lo que su niño dice sobre las decisiones que requieren de hacer lo correcto. Asegúrese de corregir declaraciones como, "No hay problema. Todos lo hacen," o "no hay problema, porque nadie me vio hacerlo."

  • Cuando vea que su niño actúa responsablemente, hágaselo saber. Dígale que usted aprecia su comportamiento y que se siente orgulloso de él cuando actúa con responsabilidad.


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Last Modified: 04/07/2006