Duncan Dice Que el 82 Por Ciento de las Escuelas de EE.UU. Podría 'Fracasar' Este Año con la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás
Insta al Congreso a centrar la nueva ley en cerrar las brechas en el rendimiento académico
in English

PARA LA DIVULGACIÓN: 9 de marzo de 2011 Enlace: Justin Hamilton
(202) 401-1576 o press@ed.gov

El Secretario de Educación Arne Duncan dijo hoy al Congreso que, según los cálculos de su departamento, el 82 por ciento de las escuelas de los Estados Unidos podría dejar de cumplir este año con las metas establecidas por la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás (NCLB, por sus siglas en inglés). Duncan instó al Congreso a reformar la ley antes del inicio del próximo año escolar para que las escuelas y los estudiantes de mayor riesgo obtengan la ayuda necesaria.

"Que Ningún Niño Se Quede Atrás no sirve y hay que reformarla ya," afirmó Duncan durante su testimonio ante la Comisión sobre Educación y la Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes.

"Esta ley ha creado miles de maneras para que las escuelas fracasen y muy pocas maneras para ayudarlas a tener éxito. Debemos dejar de calificar las escuelas como fracasos y crear una nueva ley que sea justa y flexible, y centrada en las escuelas y los estudiantes de mayor riesgo," siguió Duncan.

La Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás establece que todas las escuelas públicas de EE.UU. deben cumplir con objetivos anuales —denominados Progreso Anual Adecuado o AYP, por sus siglas en inglés—dirigidos a hacer que todos los estudiantes tengan competencia total en la lectura o la escritura, la gramática y la ortografía y la matemática para el año 2014.

Duncan atribuye a NCLB el mérito de haber puesto de relieve las brechas en el rendimiento académico entre los estudiantes de familias pobres y minoritarias, los estudiantes con discapacidades, los no angloparlantes y sus compañeros, agregando que el tema de "la responsabilidad de los resultados de los subgrupos ha cambiado totalmente la conversación. Ya no podemos hacer la vista gorda mientras algunos grupos de estudiantes se aflojan y otros prosperan. La ley refleja nuestra aspiración fundamental de que todo estudiante sin excepción puede aprender, superarse y triunfar."

Duncan señaló, sin embargo, que la ley federal vigente obliga a los estados y distritos a implementar las mismas intervenciones en todas las escuelas que no alcanzan AYP, sin consideración de las necesidades y circunstancias particulares de esas escuelas.

Duncan explicó que, al realizar ese cálculo, el Departamento suponía que todas las escuelas del país mejorarían al mismo ritmo que el cuartil superior. Con esta suposición, y tomando en cuenta cuatro años de datos, el porcentaje de escuelas que no hace AYP puede elevarse del 37 al 82 por ciento.

"Aún con estos supuestos, el 82 por ciento de las escuelas puede calificarse como 'reprobadas' y, con el tiempo, los remedios obligatorios para todas son las mismas—lo cual significa que de verdad estaremos dejando de servir a los estudiantes con la mayor necesidad," dijo Duncan.

El proyecto adelantado por el gobierno de Obama para reformar la Ley Que Ningún Niño Se Quede Atrás reconoce y recompensa las escuelas de alta pobreza y los distritos que muestran mejoras basadas en el progreso y el desarrollo. Los estados y los distritos tendrían que identificar e intervenir en escuelas que no logren cerrar las brechas en forma persistente. Para las escuelas que presentan mejoras leves, los estados y los distritos tendrían más flexibilidad para determinar mejoras y apoyar opciones.

"Nuestra propuesta ofrecerá a las escuelas y los distritos mucha más flexibilidad al enfrentar las brechas en el rendimiento, pero impondremos una definición más estricta del éxito," dijo Duncan. "Dicho en términos sencillos, si las escuelas logran aumentar la competencia general pero dejan atrás a un subgrupo—no basta. Necesitan un plan que garantice que todo estudiante sea servido."

###

Top

Back to Press Releases in Spanish

 
Print this page Printable view Bookmark  and Share
Last Modified: 03/09/2011